Lagos de Enol

  El lugar más emblemático y conocido del Parque Nacional de los Picos de Europa es, sin duda, el de los Lagos de Covadonga, emplazados en el término municipal de Cangas de Onís, a 1.100 metros de altitud. Se trata de dos lagos de origen glaciar, formados a partir de la acumulación de masas de hielo en el periodo cuaternario, y que al contrario de otras formaciones lacustres de los Picos de Europa, desaparecidas entre las fisuras de la roca caliza, han mantenido su nivel freático.

  Los dos lagos existentes en la actualidad son muy diferentes. El lago Ercina, de muy escasa profundidad (2,5 m) y de forma alargada, es el que se encuentra a mayor altitud. En él pueden verse durante todo el año algunas poblaciones de aves acuáticas, como fochas, ánades reales y porrones, que se alimentan de la vegetación acuática que crece desde el fondo a escasa profundidad. Se cree que este lago está sufriendo un proceso de colmatación (relleno) que terminará por hacerlo desaparecer. El otro lago, el Enol, es algo mayor en superficie y bastante más profundo (hasta 25 m). No se observa en él la colmatación que puede apreciarse en el Ercina, y al ser más profundo no permite el desarrollo de vegetación interna, por lo que a su vez no tiene apenas presencia de aves acuáticas.